La muestra da a conocer una selección de fragmentos de libros, manuscritos e incunables que fueron reciclados para religar otros posteriores. Esta actuación ha hecho posible la localización de obras procedentes de distintas partes de Europa. Entre los fragmentos identificados, se ha localizado un homiliario de los siglos XI-XII, que se ha convertido en el manuscrito más antiguo custodiado por la Universitat de València. En las religaduras de libros se utilizaron también hojas de papel procedentes de incunables, como ponen de manifiesto algunos de los libros expuestos. La Biblioteca Histórica ha podido localizar gracias a esta exposición hasta seis incunables fragmentarios, cuya existencia era desconocida.